Feria Agrícola ganadera y forestal de Cañete, FAGAF

La idea y tesón que originaron la feria más grande del sur de Chile

 

Entre el sábado 30 de enero y el 3 de febrero, la Municipalidad de Cañete celebró con mucho entusiasmo y gran participación de expositores, visitas ilustres y público de todo el país y el extranjero, la vigésima versión de la Feria Agrícola G anadera y Forestal, FAGAF, considerada en este momento, como una de las más grandes del sur de nuestro país.

 

PRECURSORES

La inicialmente llamada Feria Exposición Agrícola – Ganadera, debe su origen a la incesante y muchas veces incomprendida inquietud creativa de don César Correa, director de La Voz de Arauco, unida al esfuerzo y voluntad encomiable de destacados vecinos y funcionarios públicos de la época, el respaldo de la empresa de transferencia tecnológica INAGRO, y el “gentil auspicio de la Ilustre Municipalidad de Cañete”, como registró La Voz de Arauco, en su número de febrero de 1995. Pero para conocer más la historia sobre sus inicios, fuimos tras el testimonio de los pioneros de esta idea, que, pese a las precariedades de ese entonces, trabajaron arduamente para realizar aquel sueño compartido, que hoy muestra un robusto presente y proyecta un futuro promisorio.

 

EX ALCALDE VIVEROS

Luis Adrián Viveros

A una cuadra del edificio consistorial, se ubican las oficinas de quien por el año 1995, se desempeñaba como alcalde de Cañete, don Luis Adrián Viveros Gajardo, el que, tras varios años ala cabeza del municipio, actualmente ostenta el cargo de concejal electo del mismo. Al recibirnos, Viveros nos manifestó de inmediato que, “César (Correa) se me acercó en más de alguna ocasión, expresándome esta idea de que debíamos montar una feria para exponer la actividad ganadera, agrícola y forestal que se desarrollaba en nuestra comuna, porque le daría un gran impulso a la comuna”. La idea, prosigue Viveros, “era mostrar sus principales características, generar oportunidades de negocios en las principales vocaciones de Cañete, como el turismo, la agricultura, ganadería y lo forestal. Y en esos años, lo más seguro para realizar una iniciativa de esta envergadura, era a través de la municipalidad, por lo que se planteó en el Concejo Municipal y se acogió de inmediato”, sentencia.

 

 

 

 

COMIENZO PRECARIO, PERO CON MUCHA MÍSTICA

Según Viveros, en esos años, las municipalidades manejaban escasos recursos en general, por lo que, “hubo que echar mano a lo que había, como el recinto de la medialuna, o el complejo deportivo La Granja, además del destacado y decidido apoyo de algunos a funcionarios, como el comprometido Bernardo Chamorro, quien se encantó con el proyecto y articuló todo lo necesario dentro del municipio, para que todo funcionara de manera impecable”, subrayó. Viveros, destaca que, desde su origen, la idea tuvo una aceptación transversal, y todos trabajaron mano a mano para realizarla. “A pesar de lo humilde del inicio, todos estuvieron llanos a colaborar. Los agricultores, ganaderos, forestales, los servicios agrarios de la comuna, redundando en que, con los años, esto se fue agrandando, y cada vez más actores querían ser partícipes y en la municipalidad nos fuimos entusiasmando, hasta que se hizo chico el complejo de La Granja”, enfatizó Viveros.

 

DEL CAMPO A LA CIUDAD

Abraham Silva

Otra mirada fundamental para comprender el hito que significó para su gente, esta primera feria expositiva de productos campesinos y forestales de Cañete, es la que aporta don Abraham Silva Sanhueza, quien también estuvo a la cabeza de la comuna como alcalde. Trabajador y dirigente del agro desde que retornó a Cañete, allá por 1975, debiéndose hacer cargo del campo que le dejó su padre, conoce quizás mejor que nadie, la importancia crucial que tuvo en ese tiempo y aún hoy, este espacio ferial. Por ese motivo, sostiene que la iniciativa de don César cuajó de inmediato, porque, “recoge el deseo y sentir de los agricultores, que realmente se mojaban la camiseta trabajando en el campo, buscando un destino donde poder mostrar sus productos”, asevera.

 

 

 

 

CARRETAS CON BUEYES

Su testimonio, nos sitúa en las dificultades que por ese entonces, los campesinos tenían para trasladar su producción hacia los centros urbanos para comercializarla, debido a que, “el único sistema que teníamos, eran el caballo y las carretas, en las que trasladábamos los productos. Porque para llegar a Cañete, se pasaba por los vahos”, afirma. Por eso, comenta, “cuando surgió esta idea de César, comenzamos al tiro a pensar en cómo lo hacíamos, y yo creo que esa feria es la que tiene más nostalgia de todas las que se han hecho, porque ahí nos organizamos alrededor de la medialuna, e hicimos nuestro primer lanzamiento. Y en ese lugar, estaba La Voz de Arauco”, rememora.

 

PRIMEROS STANDS

Al recordar los primeros ‘puestos’ que tuvo la feria, Silva relata que, “armamos las estructuras con listones y malla negra, con la que hacíamos sombra para que la gente se ganara, y eso le daba el toque típico”, asegura. Tras ese esfuerzo y recursos dispuestos, asegura, “le dimos la importancia y valorización que merecía aquel que toma el arado, trabaja la tierra, la prepara, y siembra un producto que después trae para acá, producto que alimenta y sustenta a su familia, y en forma muy anónima, alimenta al país”, afirma con orgullo. Para culminar, Silva sostiene que, “esta feria, ayuda a visibilizar la tremenda importancia de la existencia del mundo rural para Cañete y el país. Porque, cuando a los campesinos les va bien, y sus ventas crecen, a todo el pueblo le va bien. La gente viene, invierte y crea nuevos polos de desarrollo”, enfatiza.

 

EL CONCEJAL RADONIC

Otra mirada muy relevante respecto de lo ocurrido en esos primeros años, lo aporta el actual alcalde en ejercicio, don Jorge Radonic, quien el año 1995, oficiaba el cargo de concejal en la comuna de Cañete. La máxima autoridad del municipio, nos cuenta que “somos muy amigos con César Correa, y en esos años, éramos colegas, trabajábamos en la misma escuela, y un día me dijo ‘yo creo que, aquí lo que hay que hacer, es ubicar un lugar donde se pueda mostrar lo que en la comuna se hace. ¿Qué te parece a ti que empecemos a trabajar, para crear una especie de feria chica, y veamos si resulta?’ En ese tiempo, estaba como alcalde Adrián Viveros, así es que conversamos con él, lo planteamos en el Concejo, y nos atrevimos a hacer una feria, que no tenía más de 8 o 9 expositores, que además tenía puestos de comida, y resultó exitosa, nos fue bien. Entonces, pensamos en agrandarla un poco, por lo que la hicimos dos o tres años en la Medialuna, y después se decidió hacerlo en el complejo La Granja, que es más amplio. Hacerlo allá, nos permitió arrendarle a Yumbel, unos stands que tenía y empezamos así. Ahí estuvimos bastante tiempo, hasta que en el año 2012, como alcalde le propuse a mi gente, trasladarnos acá al fundo Anique, porque este espacio estaba en usufructo para el municipio, y porque quería salir de donde estábamos, porque sentía que quedábamos chicos. Entonces, vinimos acá, planificamos una feria que inicialmente estaba con muchas, pero muchas dudas. Incluso, la gente me decía que esto iba a fracasar, porque está muy lejos y la gente no iba a venir acá, porque no hay movilización, etc.

 

MENTE CREADORA

César Correa

Tal como lo expresan las autoridades de la época, dos de ellos, aún ejerciendo, aunque en distintos cargos, el mentor original de esta feria, que ha trascendido a través de los años como una de las mejores y más grandes del país, es César Correa Díaz, director de La Voz de Arauco, quien mira el desarrollo y celebración de esta vigésima versión, prácticamente, “con la satisfacción que un padre mira a su hijo, cuando este alcanza la mayoría de edad o un objetivo importante en la vida”. Porque en su mente, permanecen las peripecias que debió realizar, para convencer a la gente de su querido Cañete, que ésta era una buena idea, viable y muy necesaria para el desarrollo de la comuna y su quehacer económico. Su mentor, cuenta que, “conversé con hartas personas sobre mi inquietud, de la necesidad de desarrollar una feria que expusiera las distintas actividades que realizaban nuestros agricultores, los productores de ganado, junto con las empresas forestales, que ya eran un polo comercial muy robusto”, sostiene.

 

 

 

 

CONVERSACIÓN CON LA PRIMERA AUTORIDAD

Madurada la idea, “un día me acerqué en la calle a Luis Adrián Viveros, alcalde en ejercicio en aquel tiempo, y le presenté lo que pensaba, lo que le gustó de inmediato. Pero me dijo que, para llevarla a efecto, debíamos presentarla ante al Concejo Municipal. Eso hicimos y nos pusimos manos a la obra”, sostiene.

 

CON GANAS, TODO SE PUEDE

Las precarias condiciones imperantes, no fueron impedimento para que don César, pusiera manos a la obra, junto con otros entusiastas, articulando redes y contactos, para allegar los elementos necesarios que le dieran forma a la feria, que gracias a la municipalidad, se instalaría al costado de la medialuna. Don César cuenta que, “para conseguir y entregar algunos premios y regalos, fui a Concepción y entré a una gran tienda (Almacenes París), para pedir algo. Y luego de algunos minutos expresando mi deseo, las razones y la necesidad que lo movían, la encargada, después de hacerme esperar un rato, muy generosa, me regaló varias cosas para entregar en nuestra feria”, recuerda.

 

Jorge Radonich

MIRADA PUESTA EN EL PORVENIR

Respecto de sus anhelos para con la feria, don César expresa que, “después de estos 20 años, lo ideal sería que quienes la conocen y tienen las capacidades y los medios adecuados, sean capaces de convocar a la gente, para que se proyecte y trascienda aún más en el tiempo, relevando y destacando la actividad de quienes, a través de su trabajo, obtienen el sustento desde esta tierra que nos acoge”, remató.

 

 

 

 

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